jueves, 2 de marzo de 2017

1984. George Orwell (1949)



-Una de las distopías más famosas y, quizá, la distopía por excelencia para muchos.-

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Género. Novela (con una base ucrónica y distópica enorme pero una novela al fin y al cabo).


Lo que nos cuenta. Winston Smith trabaja para el Ministerio de la Verdad como funcionario del departamento de Registro, donde actualiza noticias para asegurar su coincidencia con previsiones e informes anteriores, que si bien no tiene más opción que seguir las consignas del sistemalleva a cabo pequeños actos de rebeldía. Tras notar la atención que le brinda una muchacha de la Liga Juvenil Anti-Sex, su actitud comenzará a cambiar.


Mi opinión. Trabajo con nombre propio en la literatura por varias razones, que ofrece la representación de un estado represor organizado con muchísima sensatez y credibilidad, que es una crítica de muchas cosas que sucedieron en su tiempo (unas más obvias que otras) y que, sin saberlo, se adelantó a varias más, de ritmo constante, molesto y agobiante en ocasiones (aplauso para el autor), inmisericorde en lo aparente pero con algunos puntos a los que asirse si el lector desea permitir un resquicio a la esperanza, que propone un híbrido de totalitarismos (espíritu general de un lado, comportamiento general de los dos, estéticas y organización del otro), con paralelismos históricos claros en su trasfondo, más sólida que compleja, más preocupante que aterradora, más realista que pura ficción.


Destacado. De las grandes distopías de la literatura, es para mí la más creíble (e incluso posible).


Potenciales Evocados. De donde bebió hasta hartarse V de Vendetta;  el duro padre del que salieron nietos blandos como el Capitolio de Los juegos del hambre o la sociedad de Chicago en Divergente, pero también hijos duros como la sociedad en la que transcurre Battle Royale.

6 comentarios:

  1. Una de las grandes novelas que todo el mundo debería leer. Cuando lo hice me quedé una semana con muy mal cuerpo, hasta que pude digerirla. Me parece desoladora y hermosa a la vez.

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    1. Me gusta mucho eso de "desoladora y hermosa a la vez".

      Gracias por su aportación, Benjamín.

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  2. Una distopía sensu stricto que ha trascendido el género de la ciencia ficción para convertirse en un clásico universal por derecho propio. Yo la tengo en mi top 10 del género desde hace años. Supongo que en el momento de su publicación nadie se llegó a plantear que los estados democráticos tuvieran una deriva hacia el control totalitario del individuo al nivel del que tenemos ahora, aunque todo sea dicho, las redes sociales y la vanidad y exhibicionismo inherente al ser humano les han ahorrado bastantes esfuerzos en saber qué hace cada persona en cada momento.

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    1. Estoy con usted, Cities: Moving. Ha sobrepasado el subgénero por mucho para entrar por méritos propios en la historia de la narrativa.

      Gracias por su aportación.

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  3. Un libro que, si bien yo no calificaría como obra maestra de la literatura universal –sí del género–, puesto que su estilo puede ser paralelo al de cualquier libro con cierta dignidad narrativa, de los cuales, por supuesto, hay muchísimos, conocidos y desconocidos, sí que es extraordinariamente efectivo a la hora de plasmar el sistema opresor, por la pericia en la representación del hermético horror, por la unificación novelada de varios argumentos filosóficos y políticos ya desarrollados pero condimentados hábilmente en una sola corriente coherente de opresión; por el conocimiento histórico y por la capacidad de anticipación en base a los prototipos y avances tecnológicos que ya aparecían en la época del autor.
    Me pareció que iba de menos a más –de novela entretenida sin más, a retrato muy logrado, aunque para mí no sublime, de la cara más oscura del ser humano–, con una historia de contenida pasión como hilo que me hubiera gustado infinitamente más de adolescente que cuando leí el libro.
    Cierta parte de cierta península asiática no tiene mucho que envidiar al régimen que elabora Orwell. Eso habla mucho de lo terriblemente real que suena la composición del autor. Produce alerta, conmoción en el lector. No por el simple hecho de que lo que se relate sea duro, que lo es, sino porque en el fondo sabe que es factible. No hay romanticismo alguno: hay dura verdad. Y, sin embargo, en vez de elaborar un yermo de dureza, genera una trama que engancha con facilidad.

    Como dijo el propio autor:

    «Yo no creo que el género de sociedad que describo vaya a suceder forzosamente, pero lo que sí creo (si se tiene en cuenta que el libro es una sátira) es que puede ocurrir algo parecido. También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en los cerebros de los intelectuales en todas partes del mundo y he intentado llevar estas ideas hasta sus lógicas consecuencias.»

    Saludos.

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    1. Un estupendo comentario y una gran aportación.

      Muchas gracias, Alex nam dive.

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